Cómo Presentar tu Declaración de la Renta
Guía paso a paso para completar y presentar tu declaración anual de impuestos sobre la renta correctamente
Leer másEntiende cómo funcionan las retenciones e ingresos a cuenta que realizas cada trimestre como profesional independiente
Los pagos trimestrales, también conocidos como ingresos a cuenta o retenciones, son obligaciones fiscales que debes cumplir como autónomo. Básicamente, son adelantos del impuesto sobre la renta que pagas cada tres meses a la Agencia Tributaria. No es dinero extra — es parte de tus impuestos anuales que pagás por adelantado.
La idea es simple: en lugar de esperar a que llegue abril del año siguiente para pagar todos tus impuestos de golpe, la Hacienda prefiere recibir pagos regulares a lo largo del año. Así tenés mayor control sobre tu tesorería y evitás sorpresas desagradables en la declaración de la renta.
Conocer las fechas exactas es fundamental para no incumplir tus obligaciones fiscales
Enero, Febrero, Marzo
Vencimiento: 20 de abril
Abril, Mayo, Junio
Vencimiento: 20 de julio
Julio, Agosto, Septiembre
Vencimiento: 20 de octubre
Octubre, Noviembre, Diciembre
Vencimiento: 20 de enero
El cálculo no es complicado, pero requiere que tengas tus números claros. La base imponible del trimestre es la suma de todos tus ingresos menos los gastos deducibles de esos tres meses. Luego aplicás el porcentaje correspondiente según tu actividad económica.
Fórmula básica: (Ingresos – Gastos Deducibles) Porcentaje Tributario = Pago Trimestral
Por ejemplo, si ganaste 10.000 euros en el trimestre y tuviste 3.000 euros en gastos deducibles, tu base sería 7.000 euros. Si aplicás el 19% (el porcentaje general), deberías pagar 1.330 euros. Pero aquí está lo importante: algunos autónomos tienen derecho a deducir un porcentaje fijo sin necesidad de justificar gastos, lo que simplifica enormemente el cálculo.
Además, si tu base imponible en el trimestre es muy baja o negativa, es posible que no debas pagar nada ese trimestre. La Hacienda permite que presentes el modelo 130 (para estimación directa) o 131 (para estimación objetiva) con cuota cero si corresponde.
Tenés varias opciones para cumplir con tus obligaciones trimestrales
A través de la web de la Agencia Tributaria podés rellenar el modelo 130 o 131 online y pagar directamente. Es la forma más directa y segura. Necesitás tu certificado digital o Cl@ve.
Presentás el modelo rellenado en tu entidad bancaria y ellos se encargan del pago. Es más lento pero útil si no tenés acceso a internet o prefieres hacerlo presencialmente.
Tu gestor administrativo puede encargarse de todo: cálculo, presentación y pago. Es la opción más cómoda si querés despreocuparte completamente del trámite.
La Agencia Tributaria tiene una aplicación móvil que permite presentar y pagar modelos trimestrales desde tu teléfono. Práctico si trabajás desde cualquier lugar.
No dejes para el final. Guarda cada factura, ticket y comprobante de gasto en una carpeta o en tu software contable. Cuando llegue el momento de calcular, tendrás todo a mano y evitarás estrés.
Marca en tu calendario los vencimientos con una semana de anticipación. Muchos autónomos olvidan las fechas y terminan pagando con recargos. Una simple alarma en tu teléfono puede salvarte dinero.
Si presentás online, necesitarás certificado digital o Cl@ve. Si no lo tienes, solicítalo con anticipación. El trámite puede tardar días, así que no lo dejes para el último momento.
Si tu actividad es compleja o no estás seguro de los cálculos, invertir en una hora con un gestor es mucho más barato que pagar sanciones después. La tranquilidad también tiene valor.
Trabajar como autónomo significa aprender a base de experiencia, pero algunos errores en los pagos trimestrales pueden salirte caros. El más común es no presentar la declaración aunque debas pagar cero. Aunque tu base imponible sea negativa o nula, la Hacienda espera que presentes el modelo igualmente.
Otro error típico es confundir el pago trimestral con la declaración anual. Son dos cosas diferentes: los trimestrales son adelantos, pero igual necesitarás presentar la declaración de la renta en abril. Algunos autónomos piensan que pagando bien los trimestrales no necesitan hacer nada más, pero no es así.
Recuerda: Los pagos trimestrales y la declaración anual van juntos. Los primeros son adelantos del segundo. Si pagaste de más durante el año, recuperarás dinero en la declaración. Si pagaste de menos, deberás pagar la diferencia.
Si sos autónomo, debés hacer pagos trimestrales. No es opcional. Aunque ganes poco, debes presentar aunque sea cuota cero.
Abril, julio, octubre y enero. Márcalos en rojo en tu calendario. Son fechas fijas, no cambian de un año a otro.
Guarda facturas, recibos y comprobantes. Son tu respaldo ante cualquier inspección. La Hacienda puede pedirte que justifiques tus deducciones.
No estás solo. Hay gestores, asesores fiscales y la propia Hacienda con líneas de atención. No dudes en consultar si tienes dudas.
Los pagos trimestrales no son complicados una vez que entendés cómo funcionan. La clave es organizarte, mantener tus registros al día y respetar los plazos. Hacerlo bien desde el principio te ahorra tiempo, dinero y dolores de cabeza cuando llegue la declaración anual.
Este artículo es de carácter informativo y educativo. La información presentada se basa en la normativa fiscal vigente a febrero de 2026, pero está sujeta a cambios. No constituye asesoramiento fiscal profesional ni puede reemplazar la consulta con un gestor administrativo, asesor fiscal o abogado especializado. Cada situación fiscal es única y requiere análisis personalizado. Te recomendamos que consultes con un profesional calificado antes de tomar decisiones basadas en esta información.